Crónica07.05.18

¿Qué has comido hoy?

Esa es una de las preguntas que mi hijo Teo tiene que escuchar cada día por mi parte. Lógicamente, yo ya sé lo que ha comido y también sé que él no se va a acordar. La alimentación familiar y, en especial, la de mis hijos es muy importante para mí y debería serlo para todos.

Pasamos alrededor de unos 15 años comiendo en el comedor del colegio, un dato del que posiblemente no te planteas su importancia hasta que piensas en lo que representa tanto tiempo. ¿Pero sabes qué comen tus hijos en el colegio? Y ¿cómo lo comen?.

Igual es un por un tema de la edad, o simplemente por querer, como padre, lo mejor para mis hijos. Pero lo cierto es que desde hace ya unos años  quiero  que la vida de ellos sea lo más saludable y segura posible, y eso engloba lógicamente el tema de la alimentación. En casa intentamos en la medida de lo posible comprar en negocios de barrio, ir al mercado, a las mismas paradas en las que ya te conocen, intentando evitar las grandes superficies y cadenas de supermercados.

Tras hablar de esto con amigos, conocidos y demás fauna, me encontré diferentes opiniones: desde los que no le dan demasiada importancia o lo achacan a un tema de falta de tiempo y la fiesta del cumpleaños la organizaron con el amigo Ronald McDonald, hasta los que se están planteando montar un huerto en la azotea de casa para tener un santuario de su propio kale, orgánico, sostenible y hermafrodita.

Me reconfortó saber que en nuestro caso estamos en un término medio, cuidamos la alimentación familiar y es una preocupación con bastante peso en nuestras vidas.

Durante la búsqueda de información para ilustrar este post me topé con dos ONGs que me parecieron muy interesantes y con las que actualmente en The Foodtellers colaboramos:

Justicia alimentaria global, o lo que antes era Veterinarios Sin Fronteras y Del Campo al Cole

Ambas se interesaban por el tema de la alimentación infantil, una más a nivel de actuar y responsabilizar y sensibilizar a la sociedad con respecto a los grandes lobbies de la industria alimentaria (VSF). Mientras que la otra promueve el cambio de hábitos en la alimentación escolar (Del Campo al Cole). Sinceramente interesante el seguir sus proyectos y sus inquietudes, las recomiendo.

Coñas aparte, creo sinceramente que es un tema muy importante, no puede ser que nuestros hijos sigan comiendo en esas bandejas metálicas en las que comíamos hace 30 años (nos hacemos mayores, amigo); no puede ser que la base de la alimentación de la gran mayoría de los comedores escolares no está ideada por un equipo de nutricionistas; no puede ser que nuestros hijos tengan que comer en 15 minutos a golpe de pito, porque el monitor del comedor así lo marca. Existen nuevas dinámicas de comedor, existen menús y empresas que desde hace años se dedican a trabajar de una forma didáctica y constructiva la alimentación en los comedores escolares; trabajando con proveedores de proximidad, eliminando los alimentos de 3ª, 4ª y 5ª gama, es decir que la cocina que viste el día de la jornada de puertas abiertas del colegio de tus hijos no sea únicamente un horno en el que se recalientan los alimentos, sino que se cocine realmente. No puede ser que el 80% de los servicios de comedores.

Cada uno en su casa hace y deshace como puede y en la medida de sus posibilidades, pero si que creo que la alimentación de nuestros hijos es un tema primordial y algo por lo que tendríamos que poner todo nuestro esfuerzo en que sea lo más saludable posible. Tendríamos que hacerlo TO-DOS, los primeros las propias administraciones públicas, gobiernos y más de cerca, las propias escuelas.

comedores escolares

Intentemos acabar con la mal denominada “Comida de Hospital” en los propios hospitales y en los comedores escolares.

¡Seguimos!

Si te ha interesado aquí te dejo algunos links interesantes sobre el tema:

El País -> http://bit.ly/2HWNwYP

El Mundo -> http://bit.ly/2I6m0Es

ElDiario.es -> http://bit.ly/2wkhdxv

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