Crónica24.01.20

Cinco pequeñas cosas que puedes hacer para que tu relación con la cocina sea más sostenible

La sostenibilidad y el zero waste están de moda, lo sabemos. Pero no, no queremos apuntarnos al carro de “somos guays” con ello porque sabemos esta nueva filosofía ha venido para quedarse, de verdad de la buena. Que queda muy bonito llevar nuestra tote bag al supermercado lo sabemos, pero queremos ir un paso más allá y concienciarnos de que nuestro planeta es único y tenemos que contribuir a que siga siendo así.

Desde las iniciativas de grandes centros como LIDL de eliminar el plástico el año pasado a la del gobierno que, a partir de este 2020, quiere eliminar el uso de vasos, platos, pajitas y demás enseres de plástico, este movimiento se ha convertido en indispensable en cualquier conversación.

Por eso, os traemos cinco consejos muy fáciles de implementar para que nuestra relación con la cocina sea más sostenible, eliminemos el dichoso plástico y disfrutemos mucho más.

1- deja el papel albal y el de plástico cuando vayas a envasar alimentos en la nevera.

Nos gusta mucho eso de arrugar el papel de aluminio y hacer pelotitas para tirarle a tu compañero de trabajo, pero, aunque el albal es reciclable, sin embargo, no es biodegradable y puede permanecer en la tierra hasta 200 años. Así que, os proponemos una alternativa mucho más sostenible con el planeta y totalmente natural: el papel de abeja encerado o beeswrap.

Lo hay en diferentes tamaños, se adapta perfectamente a un bol, a un embutido o queso o a una carne o pescado. Se puede meter en el congelador, en la nevera o dejarlo a temperatura ambiente. Conserva los alimentos de manera natural y durante más tiempo. Se trata de un textil orgánico recubierto (generalmente reciclado) con cera de abeja y aceites naturales.

¿Lo mejor? Lo puedes lavar con agua y jabón después de cada uso y reutilizarla cuanto quieras. Si tienes dudas, te las contestan aquí.

2. Di no a esas bandejitas blancas de verduras “frescas” que son tan atractivas en las neveras del súper y a las bolsas de plástico para pesar los productos.

¿Que te da vergüenza ir con tus bolsas de rejilla? ¿Qué te miran raro?, pues va siendo hora de quitarse el complejo. Muchos supermercados están empezando a eliminar las bolsas de plástico y los envases desechables. Esta y esta de Natura son muy baratas, reutilizables y las aceptan en los supermercados sin problema.

3. Olvida las botellas de plástico y las latas.

Por poner un ejemplo, un tetra brick tarda 30 años en desaparecer, 150 las bolsas de plástico o la friolera de 450 años una simple botella de plástico. Así que, aunque parezca una tontería, puedes instalar un pequeño filtro de agua en tu fregadero e incluso usar una Brita para purificar el agua y beber directamente del grifo. Este ecogrifo es de Irisana, yo llevo dos años y medio utilizándolo y ma-ra-vi-lla.

Y si te apetece una Coca Cola o una cerveza, cómprala en botella de vidrio, el planeta te lo agradecerá. Por otra parte, puedes comprar el vino, el vermut e incluso el aceite a granel, llevando tus botellas de cristal. Hay muchas bodegas y ultramarinos que te dan esa opción y que muchas veces desconocemos.

Estas botellas de cristal, de IKEA son una gran compra a largo plazo. O sino, haces como nosotros, que tenemos nuestras botellas de Morro Fi a buen resguardo para ir rellenándolas de vermut a granel cuando nos apetece.

4. Compra a granel.

Ahora que está tan de moda esta “vuelta a los orígenes”, las tiendas a granel y zero waste se han convertido en una obligación en la mayoría de las ciudades. Puedes llevar tus propios envases, además, y comprar solo lo que necesitas para que no sobre. En general, suelen ser productos de cercanía e incluso más baratos que  en el supermercado.

5. Utiliza productos de temporada y cercanía.

Lee las etiquetas, que no pasa nada por perder un par de minutos en saber de dónde viene cada ingrediente. Compra en las tiendas de tu barrio o incluso pide tus cestas de verdura y fruta. Así, siempre cocinarás con productos de temporada, sostenibles y directamente del campo a la mesa.

En cuanto a la carne y el pescado, confía siempre en “los de toda la vida”, tu carnicero y pescadero del mercado son los que saben. En esta guía sobre el consumo de pescado sostenible te ayudará a saber si lo que compras lo es.

Como ves, son cinco trucos muy sencillos que no solo mejorarán tu relación con el planeta sino que cambiarán positivamente tus hábitos de cocina, vida y relación con la comida.

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